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23 de octubre de 2010

El Santo Sudario: El verdadero rostro de Jesus-G.I.P.M.O








EL SANTO SUDARIO: EL VERDADERO ROSTRO DE JESÚS


Después de Semana Santa, cuando los cristianos de todo el mundo celebraron el misterio de la Resurrección, la ciencia reabre el enigmático caso del Santo Sudario de Turín. Por medio de computadoras y de un trabajo realizado por expertos en simulación informática de la NASA, un grupo de especialistas logró reconstruir el auténtico rostro de Jesucristo. No es lo único que sorprende: un minucioso análisis de los Rollos del Mar Muerto y un controvertido libro de un escritor francés arrojan nueva luz sobre sus prédicas y su excepcional existencia.

El objeto más enigmático del mundo se encuentra en Turín: se trata de una pieza de lino de 4,36 por 1,1 metros que –confiada al cuidado de la catedral de esa ciudad italiana –tiene impresas dos imágenes cenicientas, una de frente y otra de espaldas, en tamaño natural, de un hombre que medía 1,81 de estatura y pesaba unos 77 kilos: quizá Jesús, también conocido como el Nazareno, El Hijo de David, Cristo, el Ungido, el Mesías, el Justo, el Señor o sencillamente El, y que más a menudo prefirió llamarse a sí mismo el Hijo del Hombre. La pieza de lino no es otra cosa que el famoso Santo Sudario.


Guardado en una caja de plata forrada de amianto, el polémico lienzo que habría envuelto el cadáver de Cristo tras el martirio y la crucifixión conserva –según los especialistas –extrañas pero precisas marcas de origen, todas aparentemente auténticas y de innegable valor antropológico.


En principio, esa doble impronta corporal –desleída en la tela –sería en sí misma un “negativo fotográfico” que, curiosamente, copiado en papel sigue siendo un negativo, pero que visto directamente en la película aparece en “positivo”. Es lo que le ocurrió al aficionado Secondo Pía en 1898 con sus fotos del Santo Sudario: en el proceso de revelado de las placas, la imagen surgió “dada vuelta”, es decir, acabada, real. En 1931, Giuseppe Enrie –director de la revista Vita Photográphica Italiana- repitió la experiencia y confirmó el fenómeno: en los negativos, Cristo salía en positivo.


Pero hubo que esperar el nacimiento de la computación para poder acceder a la siguiente prueba: la imagen del Sudario contiene –según estudios del Jet Propulsion Labatory de la NASA- información tridimensional, como si algo emanado del cuerpo de Jesús hubiera actuado “programadamente” sobre la tela. En palabras simples: los huecos están menos fuertemente impresos que los relieves, ignorándose el procedimiento pero certificándose que el calco no sería el resultado de una aplicación manual.



Tampoco se sabe cómo se separó –durante la resurrección- el cuerpo del género sin que se borroneara, siquiera parcialmente, la delicada imagen.


Otra rareza irresuelta: el color de la doble estampa. La celulosa de la fibra de lino pudo haber sido chamuscada, pero una técnica llamada reflectometría demostró que no existió acción de abrasivos, fuego o metal caliente sobre el Sudario. Según los químicos, tampoco es pintura. Y en lo que parecen ser manchas de sangre, habría realmente hemoglobina (¿fue analizada?: nadie respondió esta pregunta).






Finalmente, el examen anatómico de la imagen impresa en la tela (“fuerte contracción muscular, trazo sangrante en el pliegue de la muñeca, pulgar torcido, llagas en los pies, magullones en las espalda”, informó la NASA) confirmaría que Cristo recibió violentos golpes en la cara y 24 latigazos antes de ser crucificado –atado de las muñecas desde un punto elevado-, que agonizó clavado en la cruz, que fue herido en un costado después de muerto y que se le colocó en la cabeza una corona de espinas que le causaron heridas circulares de 3 milímetros de ancho.


La cantidad y la calidad de las actuales pruebas científicas sobre el Sudario de Turín causan un genuino –y renovado- estupor, porque todas resultan ser “indicios narrativos” de la Pasión de Jesús de Nazaret tal como este hecho puntual figura en los Evangelios.


Esto dejaría atrás la controvertida datación efectuada en 1988 por un equipo de investigadores que, mediante análisis con carbono 14 –procedimiento que permite medir la edad de la materia-, dictaminó que la antigüedad del Sudario apenas se remontaba a la Edad Media. Es decir, que la pieza de lino “estampada” era una hábil falsificación de artesanos, quizá con puros fines comerciales. (Mucho se habló de que, envolviendo una vieja estatua de porte humano con un lienzo, podría obtenerse un calco similar al del actual Sudario; nunca se fundamentó.)


Pero en 1993 un simposio internacional de científicos reunidos en Roma impugnó la datación de 1988, acusándola de haberse basado en “resultados brutos” y de mantener ocultos “secretos estadísticos deformados” para evitar el debate erudito y público. Entre esos 50 especialistas de todas las disciplinas estaba Dimitri Koutznetsov, soviético merecedor del Premio Lenín por su maestría en Física nuclear y en datación histórica por medio de radioisótopos.


La conclusión del simposio del ’93 fue audaz: “La única definición científica de este objeto, compatible con el estado actual de las investigaciones realizadas –dice por escrito-, es que se trata del auténtico Sudario que envolvió el cadáver de Jesús de Nazaret”. (Los científicos le habían pedido al papa Juan Pablo VI que exhiba el Sudario en 1998, pero el Vaticano -¿Prudente?- nunca se expidió al respecto.)

Además, un equipo de ingenieros de la NASA concretó un proyecto largamente estudiado (y resistido): reconstruir y mostrar el verdadero rostro de Jesús, a quien tantos rasgos arios, latinos o semitas se le atribuyeron en íconos religioso e ilustraciones ad hoc, y en filmes norteamericanos o europeos. El proyecto se basó en un procedimiento que en informática se conoce como Morphing, y fue elaborado por los expertos del FBI para localizar a personas desaparecidas años atrás –cuyos rostros iría cambiando el tiempo-; básicamente, el trabajo consistió en efectuar un vaciado tridimensional de los datos obtenidos del Sudario en computadoras de última generación, para luego reconstituir numéricamente las facciones y obtener, al fin, una imagen virtual confiable.



El asombroso resultado reabre la polémica global sobre el hombre -¿judío o palestino?- que provocó un inédito cisma entre los poderes establecidos y los intereses políticos de su época y lugar, cambiando la historia: sólo por su acción terrenal, los sucesos se fechan “a.C.” o “d.C.” (incluso en Oriente), aunque sigan en discusión infinidad de enigmas. Por ejemplo, cuándo nació Jesús, si en verdad realizó milagros, si fundó o no una iglesia, y otros.


Entre ellos está el de su real influencia sobre sus coetáneos: que el “pueblo” convocado por Poncio Pilatos votara crucificarlo a él antes que a Barrabás -¿guerrillero o ladrón?-, indicaría que el Elegido no entusiasmaba a las masas con su prédica redencionista.


Sin embargo, un juicio de estas características resulta altamente sospechoso en el marco del dominio imperial de Roma sobre Jerusalén, donde –además- los jefes religiosos judíos veían en Cristo un peligro contra su autoridad de cobradores de impuestos y guardianes de la ley.


El episodio pesa porque remite a una clave de mayor alcance. Así como algunos agnósticos ponen en duda la existencia misma de Jesús por falta de crónicas precisas o exceso de contradicciones, no pocos teólogos y exegetas –interpretes y expositores de La Biblia- afirman que los Evangelios fueron escritos mucho después de Cristo.


En ese sentido (el de las fechas), el descubrimiento de los ya céleres Rollos del Mar Muerto, entre 1947 y 1956, en 11 grutas de Cisjordania, fue una bomba de tiempo para unos y otros. Porque en uno de esos 500 manuscritos de probada autenticidad, los esenios –monjes judíos opuestos al materialismo de sus pares rendidos a Roma-, instalados en Qumrán (cerca del Mar Muerto) entre el año 150 a.C. y el 68 d.C., dejaron testimonio de un texto evangélico escrito antes del año 50 de nuestra era. Se trata de un papiro hallado en la gruta 7, que los investigadores nominaron 7Q5 y dataron en el siglo I.


En 1972, el especialista José O’Callahan – profesor del instituto Bíblico de Roma- pasó a una computadora ciertas palabras griegas del 7Q5, que resultaron corresponder a un versículo del Evangelio de San Marcos. Conclusión avalada por el presbítero italiano Sergio Daris y su homólogo alemán Carsten Peter Thiede, y luego por la profesora Orsolina Montevecchi –tres eruditos en papirología-, quienes, conjuntamente, declararon: “El 7Q5 demuestra que la primera redacción de los Evangelios se llevó a cabo poco después de la muerte de Jesús, y atestigua una tarea misionera de los primeros cristianos entre los esenios”.


Naturalmente, la prensa hizo –y hace- volar las incógnitas: ¿Jesús era un miembro de la secta esenia? ¿Hay más secretos no revelados en esos documentos? ¿Por qué, después de 40 años de encontrados, sólo conocemos el 25 por ciento de su contenido? ¿Quién es el dueño de ese excepcional patrimonio de la Humanidad?


En su libro El escándalo de los Rollos del Mar Muerto (subtitulado Las Revelaciones que hacen temblar al Vaticano), Michael Baigent y Richard Leigh afirman que, si se revelara el 75 por ciento de esos textos que aún permanecen inéditos, “posiblemente quedaría al descubierto que la iglesia

 
Tergiversó, de manera interesada, el mensaje de Cristo”. Y luego se preguntan: “¿Fue Jesús el fundador de una religión o un agitador judío ultra nacionalista? Pablo, ‘el embustero’ al que aluden los rollos, ¿era un espía romano infiltrado en la iglesia primitiva para dividirla y manipularla?”, etcétera.


No son los únicos investigadores que oponen la iglesia a Cristo (o viceversa) o señalan las divergencias entre las distintas fuentes bíblicas. Con su reciente Jesús, best-seller en Francia, el autor católico Jacques Duquesne concitó la atención pública y polarizó la opinión especializada. Empezando por objetar la autenticidad misma de los Evangelios, a lo que el renombrado exegeta Michel Quesnel respondió que “si no hubiera diferencias entre esos relatos sacros, sería preocupante, porque la unanimidad es la característica de las historias fabricadas”.

Duquesne no pone en duda que Jesús existió, como lo testimonia el historiador romano Flavio Josefa –nacido en el 37 d.C.-, y que murió crucificado el 7 de abril del año 30, como asegura la actual tendencia revisionista. Pero insiste en que no hay ningún indicio de que el Mesías haya fundado una iglesia y –más aún- que ésta le habría “ocultado al mundo la verdadera vida de Jesús durante 2000 años”, además de desestimar el dogma sobre la virginidad de María y otros misterios –fundamentales- del cristianismo
 


Así las cosas, el Jesús de Duquesne provocó –al menos en Francia- un enorme debate que, entre otros filosos puntos, incluyó audaces postulados… y sus lógicas reprobaciones. A continuación, una síntesis de los puntos esenciales de ese libro, con todas las campanas que resonaron a su alrededor.
En principio, los arqueólogos, hebraístas y analistas del microcosmos judío de la Antigüedad coinciden en que los Evangelios no son escritos legendarios, sino testimonios que, como tales, pueden situarse, datarse y evaluarse históricamente. ¿Cuándo tuvieron lugar eso hechos?: en el siglo I. ¿Dónde?: en Palestina. ¿Qué ocurrió?: hubo una insólita “revolución” en el seno del judaísmo, sometido por el Sacro Imperio Romano. ¿Quién fue su líder?: un hombre de unos 30 años e identidad concreta, a quién sus familiares y amigos llamaban Yeshua ha-Nozri (en arameo, “salvación protectora”), y al que pronto todos llamarían Jesucristo.

“En el momento en que se constituye el dogma cristiano –dice Jean Paul Roux, director del Centro de Investigaciones Científicas de Francia-, muchas personas que conocieron a Jesús aún viven y se acuerdan de El”. Habría, por lo tanto, asiduidad cotidiana y testigos de sus actos. Pero, ¿qué hizo Jesús?: durante dos años, se presentó públicamente como el Salvador. ¿De qué habló?: de Dios, su “Padre”. Esto bastó para dividir las aguas. Nunca antes un judío concibió obrar y hablar en nombre de Jehová, atribuyéndose divinidad humana o razón celestial a sí mismo. “Malkhuti lo ba’ Olam haze” (“Perdona los pecados”), le dice a Pilatos. Y a caifás, el poderoso sacerdote: “Verás al Hijo del Hombre sentarse a la diestra del Todopoderoso”. Ruptura, crimen, blasfemia absoluta contra la Ley Mosaica –según los jefes religiosos del Jerusalén ocupado- que conduce al arresto de Yeshua-Jesús y su entrega al invasor romano, para que lo ejecute en nombre del fisurado orden interno. “Completamente lógico en su época. En este punto, la ciencia no contradice a la tradición cristiana”, observa Jacqueline Genot Bismuth, profesora de Judaísmo antiguo y filosofía hebraica en París.
Especialista en los manuscritos del Mar Muerto y el mundo judío en tiempos de Jesús, André Paul explica: “Al presentarse a sí mismo como el nexo entre Dios y los hombres, Jesús cristalizó una divergencia secular entre dos corrientes del judaísmo: una que adhería al sistema, sagrado pero terrestre, del Templo y la Ley, y otra que seguía espiritualmente al profeta Ezequiel, aguardando un mediador entre el Cielo y el hombre. De ahí el impacto de Jesús sobre las multitudes judías, aunque éstas no lo comprendieran más que en parte y esperaran (en vano) una revancha política”.



De ahí el choque de esa minoría creciente contra el sector consolidado en el poder, y también el drama que llevó a Cristo a la cruz, en un solo jaque mate. ¿Pero cómo fue que esa derrota significó la victoria, la “misión cumplida” del líder muerto? Para los teólogos cristianos, se trata de “Dios que se hizo hombre”, de una “encarnación” que –basada en la noción de “pecado”- significó, a su vez, “la reconciliación de los hombres con Dios”. ¿Cómo?: con la Resurrección del Señor. Aquí, la controversia clero-Duquesne es sin duda improductiva: “Como acto de fe, un milagro no se discute ni se demuestra”, dicen los exegetas. Así, el cristianismo parece haber nacido exactamente la mañana de Pascua en que el discípulo lohanan (Juan) se precipitó a la tumba de Jesús y –según su propio Evangelio-, seguido por Shimon-Petrus (Pedro), vio el sudario abandonado por Yeshua (Jesús) resucitado. Luego, como hecho histórico probable, los seguidores del condenado a muerte habrían juzgado peligroso atestiguar semejante fenómeno ante dirigentes hostiles, además de sentirse horrorizados por la ejecución de su “rabbi”, que se había rendido a sus captores tan mansamente, sin emplear sus extraordinarios poderes.
“Dios lo ha… despertado” balbuceaban, temerosos de contar que Cristo había ascendido a los cielos “en cuerpo y alma”. “Escándalo para los judíos y locura para los paganos”, diría luego el vapuleado San Pablo, quizá ya convencido de que el cristianismo era imposible en el monolítico marco hebreo y de que, para crecer, la prédica final debía llevarse a cabo entre los gentiles. La denominación “cristianos” aparece en el Imperio Romano en el año 43 d.C. En el 2000, los cristianos del mundo eran ya casi 2.000 millones.
Duquesne y otros decretan tan incierta la célebre frase de Jesús: “Tu eres Pedro”, piedra fundacional de la institución católica. En el Evangelio de Juan, Jesús promete a sus apóstoles la ayuda del Espíritu Santo para continuar divulgando la Palabra, y en el de Lucas les dice: “Quien os escuche me escuchará, quien os rechace me rechazará”. En el de Mateo, agrega que esto será así “para siempre, hasta el fin del mundo”. Sin embargo, los exegetas interpretan que Cristo se refirió a un “poder terrenal” para mediar entre Dios y los hombres.

Según el especialista Philippe Rolland, el texto hebreo de Mateo pone de relieve “la tradición Evangélica tal como fue recibida 15 años después del inicio del ministerio de Jesús”, y las versiones de éste y Lucas estarían “garantizadas por Pedro y Pablo”. “Me he informado exactamente de todo desde sus orígenes”, redacta Lucas. Y Juan dicta: “Lo que yo anuncio lo he visto, oído y palpado con mis manos”. “Es mi testimonio ocular”, escribe Pedro, y funda la iglesia.
Como, historia el resto se inscribe en dos líneas paralelas (que como sabemos no se juntan): la fe y la controversia.

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Humanos vivirán "mil años o más" historias de GIPMO


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HUMANOS VIVIRAN "MIL AÑOS O MAS"

MÁLAGA. Aún no se ha descubierto el ansiado elíxir de la eterna juventud, pero el famoso gerontólogo inglés Aubrey de Grey está convencido de que, con el avance de la medicina regenerativa, “viviremos mil años o más”.por EFE

El gereontólogo biomédico inglés Aubrey de Grey durante su intervención en " El Ser Creativo.I Congreso de Mentes Brillantes", que
Fuente: EFE“Creo que es perfectamente posible”, afirmó hoy De Grey sin demostrar el mínimo atisbo de duda, en una entrevista con EFE.

Con su llamativa barba de casi medio metro de longitud que le da una cierta apariencia de genio despistado, el biomédico, conocido como “el profeta de la inmortalidad”, causó hoy sensación en la primera jornada del I Congreso de Mentes Brillantes, que se celebra hasta el próximo sábado en Málaga (sur de España).

Algo abrumado por los flashes de los fotógrafos, el gerontólogo, director de la revista académica “Rejuvenation Research”, expuso su tesis de que el conocimiento para desarrollar una medicina efectiva contra el envejecimiento ya existe, pero falta la financiación.

Así, De Grey destacó las bondades de la medicina regenerativa, una rama de la bioingeniería que se sirve de la combinación de células, métodos de ingeniería, bioquímica y fisioquímica para mejorar o sustituir funciones biológicas.

“La medicina regenerativa -explicó- se refiere a terapias que restauran la estructura molecular de un tejido o del cuerpo entero al estado en que se encontraba antes de sufrir algún daño”.

Ese daño, explicó, “resulta inofensivo la mayor parte de la vida, pero, cuando se acumula, provoca enfermedades y discapacidades a una edad avanzada. Aplicar la medicina regenerativa al envejecimiento significa, sencillamente, reparar el daño acumulado durante la vida”.

Por eso, el gerontólogo trabaja desde hace años en la llamada “senescencia negligible ingenierizada” (SENS, en sus siglas inglesas), un proyecto de reparación de tejidos que rejuvenecería el cuerpo humano y permitiría una esperanza de vida indefinida.

Esa iniciativa ha dado lugar a la creación de la Fundación SENS, donde, según dijo a EFE, él investiga la utilización de la medicina regenerativa con el fin de poder “revertir el envejecimiento, hacer que la gente que ya es vieja vuelva a ser joven”.

“Si nos fijamos -argumenta- en el riesgo de muerte que experimenta la gente en el mundo occidental cuando son adultos jóvenes, a los 25 años por ejemplo, es muy bajo”.

“Si se mantiene ese mismo riesgo de muerte cada año... y las terapias funcionan, probablemente viviremos mil años o más”, concluye el biólogo, quien no ve “razón para pensar en un límite (de edad)”.
Preguntado si el hombre alcanzará algún día la inmortalidad, el científico inglés, formado en la Universidad de Cambridge, remarca que “es una cuestión absurda”, porque la inmortalidad significa reconocer “la inexistencia del riesgo de muerte”.

Asimismo, el autor de obras como “La teoría del envejecimiento de los radicales libres mitocondriales” (1999) cree que el concepto de la muerte asociado al envejecimiento “va a cambiar” en el futuro.

“Eso -reiteró- de que cuanto más viejo eres, más posibilidades tienes de morir el año siguiente, se va a acabar, ya que la edad cronológica no tendrá por qué trasladarse a la edad biológica, por lo que el riesgo de muerte no aumentaría cada año”.

Aparte de por sus investigaciones contra el envejecimiento, el gerontólogo se ha hecho famoso por lucir una larga y poblada barba, de modo que algún “bloguero” le ha calificado en Internet como “una de la grandes barbas de nuestro tiempo”.

Con una sonrisa picarona, Aubrey de Grey no tiene reparos en revelar el secreto de su barba: “Llevo barba -cuenta- porque le gusta a mi esposa. Mi madre la odia, pero no me acuesto con mi madre”.
21 de Octubre de 2010

20 de octubre de 2010

El secreto de los Andes-historias de GIPMO

Soledad Vallejo G. directora de G.I.P.M.O

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GEORGE HUNT WILLIAMSON
Si hay un libro que se encargo de difundir sobre antiguos monasterios secretos, viejas hermandades y continente desaparecidos, relacionado con Sudamérica, ese fue El Secreto de los Andes (1961). Citado como uno de los escritos esotéricos más famosos de su tiempo, y debido a su contenido, muchas generaciones se fascinaron y aún lo hacen con lo descrito por Brother Philips, quién se atribuyó pertenencia, a la mítica Hermandad de los Siete Rayos.

Pero el famoso hermano, que tanto revuelo causo, no era sino el mismísimo George Hunt Williamson, 1926-1986, conocido como uno de los primeros contactados en la naciente ufología. Salido del riñón de George Adamsky, Williamson inició sus actividades a través de la escritura automática y la ouija, medios de los cuales se valía, para proclamar sus controvertidos mensajes, que decían los hermanos del espacio le entregaban. Su camino sudamericano se cruzará a través de otra mística, Sister Thedra, (Marion Dorothy Martin), de la cual tomará toda su producción intelectual, la cual nunca le perdonará tamaña infidencia. Civilizaciones desaparecidas, razas de gigantes, órdenes esotéricas secretas, son la base que volcará en su trabajo, convirtiendo al Secreto de los Andes en un texto clásico en su género.

El currículum de Williamson, también conocido bajo el apelativo de Michael d'Obrenovic, cuenta además con algunos signos oscuros, como su afiliación a los movimientos neonazis norteamericanos, asi como el controvertido culto fundado por Guy Ballard, I’M (Yo Soy).

A pesar de todos estos contratiempos, El Secreto de los Andes resulta indispensable, para comprender algunos de los misterios que aún oculta nuestro continente. Tiene el mérito de ser uno de los primeros en aludir a la enigmática meseta de Marcahuasi, así como del famoso muro de Pusharo y cuenta además con datos no menos importantes que venimos estudiando en este blog.

Vayamos a su primera parte.

EL ORIGEN DE LA HERMANDAD DE LOS SIETE RAYOS



Lemuria es el nombre de la última parte del gran continente de Mu que existía en el Pacífico. La verdadera destrucción de Mu y su subsiguiente hundimiento en el mar empezaron 30.000 años antes de Cristo. Esta acción prosiguió durante muchos miles de años hasta que la última parte del antiguo Mu, a la que se conoce con el nombre de Lemuria, también quedó sumergida en una serie de nuevos desastres que tuvieron fin entre 10.000 y 12.000 A.C. Esto sucedió justo antes de la destrucción de Poseidonis, el último resto del continente atlántico, Atlantis. El Señor Aramu-Muru (el Dios Mer) fue uno de los grandes sabios lemurianos y el Guardián de los Rollos durante los últimos días de la condenada Mu.

Los Maestros de Lemuria sabían muy bien que la catástrofe final provocaría gigantescas mareas y enormes olas que sumergirían la última parte de su tierra en las furiosas aguas y en el olvido. Aquellos que trabajaban en la Senda de la Mano Siniestra proseguían sus diabólicos experimentos y no prestaban atención a “lo que estaba escrito en la pared”, así como hoy, en la Tierra, millones de habitantes siguen “comiendo, bebiendo y divirtiéndose”, aun cuando los fieles del Padre Infinito disciernen claramente los signos de los tiempos.

Los Maestros y los Santos que trabajan en la Senda de la Mano Diestra empezaron a archivar las preciosas crónicas y documentos de las bibliotecas de Lemuria. Cada Maestro fue elegido por el Concilio de la Gran Jerarquía Blanca para que fuera a diferentes secciones del mundo, donde, en seguridad, pudiera establecer una Escuela de la Antigua y Arcana Sabiduría. Se hizo esto para conservar el conocimiento científico y el espiritual del pasado. Al principio, durante muchos miles de años, esas escuelas seguirían siendo un misterio para los habitantes del mundo; sus enseñanzas y las reuniones debían ser secretas. De ahí que aún hoy día son llamadas Escuelas de Misterio o Shan-Gri-Las de la Tierra.

El Señor Muru, como uno de los maestros de Lemuria, fue delegado por la Jerarquía para llevar los rollos sagrados que estaban en su posesión junto con el enorme Disco Solar de Oro a la zona montañosa de un lago recién formado en lo que ahora es la América del Sur. Allí guardaría y mantendría el foco de la llama iluminadora. El Disco Solar era guardado en el gran Templo de la Luz Divina en Lemuria y no era un mero objeto ritual y de adoración, ni tampoco sirvió posteriormente a este solo propósito al ser usado por los Sumos Sacerdotes del Sol entre los Incas del Perú. Aramu-Muru partió hacia la nueva tierra en uno de los plateados y ahusados navíos aéreos de aquella época.

Mientras las últimas partes del antiguo continente se despedazaban en el Océano Pacífico, terribles catástrofes tenían lugar en toda la Tierra. La Cadena Andina de montañas surgió en aquella época, y desfiguró la costa oeste de la América del Sur. La antigua ciudad de Tiahuanaco (Bolívia) era en aquel tiempo un importante puerto de mar y una ciudad colonial del Imperio Lemuriano de gran magnificencia e importancia para la Madre Patria. Durante los subsiguientes cataclismos se elevó sobre el nivel del mar y el clima polar de las altas mesetas eternamente barridas por el viento. Antes que esto tuviera lugar, no existía el Lago Titicaca, el cual es ahora el lago navegable más alto del mundo, por encima de los cuatro mil metros.

Así, el Señor Muru, después de su partida de la sumergida Lemuria, llegó al lago recientemente formado. Aquí, en el lugar conocido ahora con el nombre de Lago Titicaca, el Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos cobró existencia, organizado y perpetuado por Aramu-Muru. Ese Monasterio, que fue la sede de la Hermandad a lo largo de las edades de la Tierra, estaba situado en un inmenso valle que tuvo su origen en la época del nacimiento de los Andes, y era uno de esos extraños hijos de la Naturaleza a los que su exacta situación y altitud le daban un clima suave, semitropical que permitía que las frutas y nueces crecieran hasta alcanzar enorme tamaño. Aquí, en lo más alto de las ruinas que otrora estuvieron al nivel del mar, como la Ciudad de Tiahuanaco, el Señor Muru ordenó que se construyera el Monasterio con gigantescos bloques de piedra cortados por la energía de la fuerza lumínica primaria. Esta construcción ciclópea es igual hoy a lo que fue otrora, y sigue siendo un repositorio de la ciencia, la cultura y el conocimiento arcano de los lémures.

Los otros Maestros de Lemuria, el Continente Perdido, se dirigieron a otras partes del mundo y establecieron también Escuelas de Misterio, para que la humanidad pudiera tener en todo el tiempo que pasase en la Tierra el conocimiento secreto que había sido escondido, no perdido, sino escondido, hasta que los hijos de la Tierra hubieran progresado espiritualmente lo suficiente para estudiar de nuevo y emplear las Verdades Divinas.

La ciencia secreta de Adoma, Atlantis y otras civilizaciones mundiales muy adelantadas se puede encontrar hoy en día en las bibliotecas de dichas escuelas, porque esas civilizaciones enviaron asimismo a hombres sabios para fundar Retiros Interiores y Santuarios a todo lo largo y ancho del mundo. Dichos retiros estaban bajo la guía directa y al cuidado de la Gran Hermandad Blanca, Jerarquía de los mentores espirituales de la Tierra.

El valle del Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos es conocido como el Valle de la Luna Azul y está situado a buena altura al norte de los Andes, en el costado peruano del Lago Titicaca. El Señor Muru no estableció inmediatamente después de su llegada el Monasterio junto al Lago Titicaca, sino que pasó varios años viajando, estudiando y ayunando en el desierto, donde se reunió con otros hombres que habían escapado de la catástrofe. Lo acompañaba originalmente su aspecto femenino, Arama-Mara (Diosa Meru), cuando partió de Lemuria en la ahusada nave aérea. Esas no eran naves espaciales, sino que eran empleadas por la Madre Patria para el comercio entre las colonias.

La Hermandad de los Siete Rayos existía desde tiempos inmemoriales y había vivido en la Tierra en la misma época que la Raza de los Mayores, hará cosa de mil millones de años. Empero, nunca había tenido antes un monasterio donde los estudiantes de vida, altamente adelantados en la Gran Senda de la Iniciación podían reunirse en armonía espiritual para mezclar el flujo de su corriente vital. Cada estudiante cobraba existencia en uno de los Siete Grandes Rayos de Vida, tal como lo hacemos todos, y esos Rayos debían ser mezclados por cada discípulo que tejía su Rayo, como si fuera un hilo coloreado, en el tapiz que simbolizaba la Vida Espiritual del Monasterio. Por lo tanto, era llamada la Hermandad de los Siete Rayos, y se la conocía asimismo como la Hermandad de la Iluminación.

EL DISCO SOLAR DE ORO DE MU
El gigantesco Disco Solar de Oro estaba sujeto por cuerdas del más puro oro en un santuario situado en el Templo más importante de la Luz Divina de la Madre Patria de Mu. Frente al Disco, sobre un altar, que era un pilar tallado en un bloque de sólida piedra, resplandecía la eterna Luz blanca de la cristalina Llama Maxin, la Divina Luz Ilimitada de la Creación. Alrededor del año 30.000 A. de C. La Luz Maxin se apagó en el Altar a causa de la maldad de algunos sacerdotes-científicos del Gran Mu. El Disco Solar permaneció en su santuario, empero, hasta el momento de la destrucción final y de su hundimiento en el mar en 10-12.000 A.C.

Como hemos dicho anteriormente, ese Disco no era usado meramente como objeto de adoración, ni tampoco como la representación simbólica de nuestro Sol Solar. Era también un instrumento científico, y el secreto de su poder provenía originalmente de las tinieblas del pasado en la época de la Raza de los Mayores. En parte, era un objeto de adoración porque se lo empleaba en los servicios ritualísticos del templo como foco o punto de concentración para aquellos que meditaban. Servía asimismo como representación simbólica del Gran Sol Central, o Sol Cósmico, el que, a su vez, simboliza al Creador. Como instrumento científico se lo usaba conectado con un complejo sistema de espejos de oro puro, reflectores y lentes para producir la curación en los cuerpos de aquellos que estaban dentro del Templo de la Luz. En verdad, esa era la razón por la cual se lo llamaba el Templo de la Luz Divina. Además de todas esas funciones, el Disco Solar era un punto focal para la concentración de calidad dimensional. Cuando el disco era golpeado por un sacerdote científico, que entendía su manera de operar, establecía ciertas condiciones vibratorias que podían producir intensos terremotos y, si proseguían por mucho tiempo, provocar una modificación en la rotación de la Tierra misma. Cuando se lo hacía armonizar con el peculiar modelo de frecuencia de una persona podía transportar a dicha persona a cualquier lugar donde quisiera ir con sólo crear la imagen mental del viaje. Era, por consiguiente, un objeto de transportación.

El Disco Solar de Oro de Mu no estaba hecho de oro ordinario, sino de oro que había sufrido una transmutación, y tan insólito en sus cualidades que era un metal translúcido similar, evidentemente, al metal de los ovnis a cuyo través es casi posible mirar.

El Señor Muru trajo ese Disco consigo cuando viajó al Lago Titicaca, y se lo colocó en el templo subterráneo en el Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos. Aquí, lo emplearon cotidianamente no sólo dos discípulos de vida, sino también los Maestros y los Santos de las Escuela de Misterio de todo el mundo para ser teletransportados a la ida y a la vuelta y así asistir al Concilio o participar en alguna Ceremonia de Transmisión.

Cuando los Incas arribaron al Perú, y en verdad llegaron, porque no eran indios quichuas nativos, sino que provenían de una tierra situada al otro lado del Pacífico, establecieron una sociedad altamente espiritualizada encima de las ruinas de la gran cultura que había pertenecido al Imperio Colonial de Lemuria. Los Sumos Sacerdotes del Sol de Tawantinsuyo –nombre del Imperio Inca- construyeron su Coricancha o Templo del Sol exactamente encima de la antigua estructura que se remontaba a una época muy remota. En los antiguos archivos de su país natal situado al otro lado del Pacífico se habían enterado de la existencia del Disco Solar de Oro de Mu y sabían que lo habían sacado del continente condenado y llevado a una nueva tierra donde el Señor Muru había fundado un Retiro Interior o Santuario.

Una vez que estuvieron en el Perú, los Sumos Sacerdotes incas buscaron empeñosamente y durante mucho tiempo el Disco pero nunca fueron capaces de localizarlo. Empero, cuando llegaron al lugar en la Senda Espiritual donde podían usar el Disco en beneficio de todo su pueblo –los nativos, las tribus indígenas, que habían sido amalgamadas en un imperio- como se acostumbraba en Mu, les fue ofrecido entonces para su uso diario en su Templo del Sol en Cuzco.

En aquella época el Emperador Inca era un Místico Divino o Santo, y realizó un peregrinaje al Monasterio del Lago Titicaca, y allí Aramu-Muru, como Jefe Espiritual o Abate de la Hermandad entregó el Disco al Emperador. Se impartieron órdenes para que varios Hermanos del Lago lo acompañaran en su viaje a la capital del imperio, Cuzco. Allí el Disco fue colocado en un santuario que habían preparado, y se lo mantenía sujeto con cuerdas de oro tal como se hacía en la antigua Lemuria. Aún hoy, los orificios por los cuales pasaban las cuerdas pueden verse en el Convento de Santo de Domingo de Cuzco que fue erigido sobre el Templo del Sol pre-inca e inca.

Los incas llamaban a su Templo del Sol Coricancha, que significa Lugar de Oro o Jardín de Oro. Esto se debía a las magníficas figuras de tamaño natural de hombres, animales, plantas y flores hechas de oro que estaban en un verdadero Jardín de Oro adyacente al Templo del Sol. Pero los científicos-sacerdotes llamaban al Templo Amarucancha. En algunas de las piedras de Santo Domingo aún se ven serpientes talladas (amarus) y debido a esta razón, dicen, algunos llamaban a ese Templo Amarucancha o Lugar de las Serpientes. Sin embargo, esta no es la verdadera razón. Aramu es una forma de Amaru, que es uno de los nombres del Señor Maru. En los Andes hay grandes serpientes que todavía se llaman amarus. El nombre del Señor Maru tiene que ver con la serpiente porque su título es similar al de otro maestro mundial, Quetzalcoatl, la Serpiente Emplumada del Imperio Azteca en México. Por lo tanto el Templo del Sol en Cuzco recibió su nombre de Amaru-Muru, jefe del Monasterio del Lago Titicaca, porque fue él quien les permitió por último tener el Disco de Oro en su Templo del Sol. Dentro del Templo mayor había templos menores o santuarios consagrados a la Luna, los Doce Planetas (Estrellas), y a los Siete Rayos.

La Hermandad de los Siete Rayos llegó a ser la fuerza rectora en la vida espiritual de los incas, y así aprendieron el uso del Disco en los antiguos códices dejados por los sabios pre-incas que eran colonos lémures. El Disco permaneció en el Coricancha en Cuzco hasta que los sacerdotes supieron que Don Francisco Pizarro había desembarcado en el Perú. Sabiendo muy bien lo que iba a ocurrir, sacaron tristemente el Disco de su santuario en el Cuzco y lo devolvieron a su lugar en el templo subterráneo del Monasterio. Los conquistadores españoles nunca lo descubrieron.

En 21 de enero de 1956, el Bienamado Arcángel Miguel del Sol pronunció una conferencia en Su Retiro de Banff, en las montañas Rocosas del Canadá. Lo que sigue a continuación es un extracto de dicha conferencia:

“Muchos de los Templos usados en Atlantis y Lemuria han sido levantados en los reinos etéricos. Algún día, cuando el hombre esté pronto para recibirlos descenderán suavemente. Una o más de las preciosas piedras empleadas en la construcción de esos Templos se depositaron en las manos de un Sumo Sacerdote o del Jefe de una Orden Espiritual con la cual se ponen en conexión con la Jerarquía Celestial. Hay varias docenas de piedras de Mi Templo en posesión de individuos que están hoy día en varios puntos de la superficie de la Tierra…”

El Disco Solar de Oro de Mu es una de las preciosas piedras a que se refiere el Señor Miguel. Y fue puesto en las manos del Jefe de la Hermandad de los Siete Rayos, Aramu-Muru. El Disco permanecerá en el Lago Titicaca hasta el día en que el hombre esté espiritualmente pronto para recibirlo y emplearlo nuevamente. En ese día el Disco de Oro será sacado de su cámara subterránea y se lo colocará en lo alto del Monasterio de la Hermandad. Los peregrinos de la Nueva Aurora lo verán desde muchos kilómetros de distancia reflejando los gloriosos rayos del Sol. Provendrá del Disco un innegable sonido de la más pura armonía que llevará a los muchos seguidores de la luz en el hollado sendero hasta la antigua puerta de la Hermandad de los Siete Rayos, y entrarán en el Valle de la Luna Azul para reunirse en la confraternidad del Padre.

LA RAZA DE LOS MAYORES
Si queremos entender verdaderamente el significado que se oculta tras la Hermandad de los Siete Rayos y el Disco Solar de Oro de Mu es preciso retroceder en el tiempo de la Tierra unos mil millones de años.

Después de haberse enfriado el planeta Tierra y estar pronto para recibir habitantes, llegó del espacio una raza que no era humana, aunque era de la raza del verdadero hombre original. Era la raza llamada Ciclópea, y esta es conocida con el secreto y arcano conocimiento como la Raza “L” o, simplemente, los “Eles”. Antes de venir al planeta Tierra atravesaron el espacio siguiendo todos los grandes ciclos del Tiempo; eran Titanes que viajaban por el camino de las estrellas (y lo siguen haciendo en otra dimensión de Tiempo y Espacio) y que siempre buscaban las mejores pasturas del espacio para su ganado. Fueron la primera vida sobre la Tierra y son los Inmortales de nuestras leyendas, la Raza de Dios o la Raza de los Mayores que precedió al Hombre.

Algunos de los Eles eran verdaderos Cíclopes debido a tener un solo ojo central en medio de la frente. Otros tenían dos ojos como los seres humanos, y hasta había otros que habían desarrollado el tercer ojo psíquico. Tenían unos cuatro metros de estatura y eran hombre y mujer, pero no de la manera como consideramos hoy la diferenciación sexual. Antes de llegar a la Tierra habían colonizado gran parte de lo que hoy es conocido como Galaxia de la Vía Láctea, miles de soles y mundos cayeron bajo su influencia. Por lo general precedían a otras formas de vida en un mundo, luego que éste era habitable. Una vez que se establecían en un nuevo planeta intentaban dejar tras sí lo que sólo podemos llamar grandes bibliotecas en su hondo imperio subterráneo de enormes ciudades. En estas bibliotecas pequeños archivos de cristal contienen la historia del Universo, y están encerrados en un campo magnético que a veces, se encuentra en afinidad con alguna persona “sensitiva” que vive hoy en la Tierra. Los Eles no eran exactamente seres tridimensionales como somos hoy día, si bien eran definitivamente seres físicos en un mundo físico. Habían intentado, a lo largo de incontables edades lograr, como raza, una condición atemporal, llegar a un lugar donde pudieran no sólo crear por el mero pensamiento, sino escapar de las cadenas de la existencia física para romper las ataduras que los mantenían sujetos a los planetas y sistemas físicos. Buscaban el gran secreto que haría de ellos Inmortales, lo que les permitiría andar por el Tiempo y las Estrellas sin atadura alguna.

El planeta Tierra fue posiblemente el último mundo que colonizaron en la Galaxia Vía Láctea, porque al poco tiempo de su llegada aquí lograron el poder del pensamiento creativo. Conquistaron la materia física y se convirtieron en Dioses. Aniquilaron el Tiempo y el Espacio; ya no tuvieron más necesidad del mundo terrenal o de la gran Galaxia a la cual pertenecían. ¡Eran libres! Habían llegado a ser verdaderos miembros del Universo Pensamiento, el Universo Theta.

En realidad, los Eles no eran conocidos por ese nombre mientras no lograran la condición Theta. Antes que eso ocurriera eran conocidos como la Raza Ciclópea. Era su método de dejar la existencia física y las condiciones que la hacen factible lo que les dio el nombre de Eles. Mediante el uso secreto del Grado Noventa de Cambio de Fase abandonaron la Tierra y toda la Galaxia y la dejaron libre para la humanidad.

Un ángulo de noventa grados forma la letra “L”. Por lo tanto, cuando los llamamos Eles nos estamos refiriendo a un símbolo de su raza y no realmente a un nombre. Hoy día muchas palabras derivan del nombre de esta muy antigua raza. Las palabras elevación y eliminar derivan claramente de esta fuente. ¿Acaso los Eles no se elevaron a otra condición dimensional? ¿No eliminaron acaso el Tiempo y el Espacio? Basta mirar en el diccionario para descubrir algunas cosas sorprendentes entre las palabras que empiezan con EL y L. Luego está la magnífica palabra Elohim.

El 24 de abril de 1955, Koot Hoomi Lal Singh (Maestro Kuthumi) informó:

“Sobre el planeta se mantiene la gran Presencia del Bienamado Elohim, Ciclope. Su radiación cubre toda la Tierra.”

El Maestro Kuthumi se refiere obviamente a un miembro de la gran Raza de los Mayores. Aunque, en 1956, la mayoría de los Eles ya no estaban en la Tierra, seguían actuando como Mentores, y por lo general eran Maestros de los Instructores y Santos de la Tierra. Decimos que la mayoría de los Eles ya no estaban en nuestro planeta, porque algunos no partieron cuando su raza logró la condición Theta y conquistaron M-E-E-T (Materia-Energía-Espacio-Tiempo.) Debido a ciertas reacciones kármicas, unos pocos miembros de la Raza Ciclópea no pasaron el Grado Noventa de Cambio de Fase, y se vieron forzados a permanecer en la Tierra para cumplir su destino, y reunirse eventualmente con su raza en una época posterior. Mientras tanto, actuarían en el papel de Mentores para los seres humanos cuando éstos llegaran a la Tierra.

Aramu-Muru (Dios Meru) era miembro de la Raza Ciclópea. Había mantenido la misma forma física por incontables edades, renovando la energía de su corriente vital mediante la polarización con su aspecto femenino, Arama-Mara. Porque, como ya se lo expuso, esos seres no se reproducen como lo hacen los humanos.

El Señor Muru dice que cuando estaba en Lemuria era un joven estudiante u hombre. No obstante, hay que atribuir distintos significados a estas palabras. Tal vez quiera decir “joven” en cosas universales, y el significado que atribuye a “hombre” es el de pertenecer a la raza del original y verdadero hombre. Muchos de los sabios de Lemuria, y anteriormente en la misma Mu, eran cíclopes. (No los llamamos Eles porque no habían logrado aún el Universo Theta.) Todos los cíclopes abandonaron Lemuria y se dirigieron a otras partes del mundo: por lo tanto, muchos de los Jefes Espirituales de las Escuelas de Misterio (Retiros Interiores) eran cíclopes que se reunirían en algún momento con la Raza de los Mayores y llegarían a ser verdaderos Eles.

La Hermandad de los Siete Rayos se había iniciado originariamente con los cíclopes puesto que fueron los primeros que manifestaron los Siete Rayos de Vida sobre el planeta Tierra. Esos seres proyectaban una radiación de energía especial que permitía el establecimiento de los Siete Rayos de Vida en nuestro planeta, y si hubiese faltado, nunca habría existido la Hermandad de los Siete Rayos. Asimismo, los cíclopes pasaron a la Séptima Condición y entraron en Theta, el Octavo o Universo de Pensamiento.

El Disco Solar de Oro de Mu no fue hecho por los Cíclopes, aunque el principio de su modo de operar y el secreto de su poder se hallaron en las bibliotecas abandonadas de las ciudades subterráneas ciclópeas. Aquellos que son bastantes sensitivos como para sintonizar dicho conocimiento de las edades posteriores a lo humano, descubrieron aquellas Verdades y posibilitaron la construcción del Disco de Oro. Así, el Disco entró en la vida de la Madre Patria de Mu.

Es preciso saber que el hombre en la Tierra nunca llegará a ser un L, pero podrá lograr una condición atemporal como éste, porque el plan presente de la Jerarquía es: la producción de una síntesis subjetiva en la humanidad y la interacción telepática que llegará eventualmente a aniquilar el tiempo.

Aunque el hombre no llegará a ser un L, debido simplemente a que no pertenece a la Raza Ciclópea (ahora la Raza Ele), logrará conquistar el M-E-E-T, y reinará como verdadero Dios, el Hijo del Creador.


EL FOCO DE ILUMINACIÓN DEL NUEVO MUNDO
En julio de 1957 el Bienamado Maestro el Morya dijo:

Aquellos peregrinos que buscan ser guiados y la iluminación espiritual de hoy en adelante serán atraídos por la América del Sur tal como lo habían sido anteriormente por el Oriente. Para este fin, los Rectores de las Fuerzas de la Naturaleza y del Reino Elemental realizan los preparativos para proporcionar medios naturales de acceso al hasta ahora no tocado Foco Espiritual de Iluminación en las Montañas de los Andes. Las informaciones sobre el Retiro de Aramu-Muru en el Lago Titicaca, Perú, fueron dadas hace mucho tiempo a aquellos que estaban prontos para dicho conocimiento. El Rayo Permanente entra en el planeta Tierra por dos lugares.

el Aspecto Masculino entra por el Himalaya en el Oriente

el Aspecto Femenino por el Lago Titicaca

El Aspecto Masculino fue prominente a todo lo largo de las edades de la historia de la Tierra, pero ahora el Aspecto Femenino se está destacando a medida que la Tierra penetra más profundamente en las vibraciones del Séptimo Rayo. El Aspecto Femenino, por su entrada en la zona del Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos, llegará a ser evidente en el futuro. Interesa subrayar que tanto por la cultura como por otros aspectos el Tibet y el Perú se parecen a tal punto que una fotografía de uno cualquiera de estos países puede muy bien tomarse por la del otro. Pero si comprendemos que en la superficie de la Tierra hay dos zonas por las cuales penetra el Rayo Permanente, la explicación es sencilla.

Para mayor confirmación del Foco de Iluminación del Nuevo Mundo, Phra Sumangalo, monje del Monasterio del Angel de la Guarda (Wat Doi Suthep Xieng Mai, Tailandia), escribió recientemente a la Abadía, diciendo:

“Asia está espiritualmente en bancarrota. Pero vos estáis en una región que tiene su pralaya –periodo de descanso o de sueño- y ahora vuelve a despertar a las cosas del Espíritu. América del Sur es, más que cualquier otra tierra, el país del futuro en todos los aspectos, una tierra de promesa espiritual”.

En marzo de 1957 la Hermandad de la Iluminación Dorada de los Ángeles, California, dijo:

“Los llamados son continuos en la Senda de la Luz para que todos escapen de ellas… de las fuerzas oscuras…y se unan para establecer el Reino del Amor y la Paz”.

En junio de 1952 el Puente a la actividad en pro de la libertad, dijo:

“! Signos de una Nueva Aurora! Se abren nuevos canales, no para sustituir a los antiguos, sino para ayudarlos; los trabajadores vienen al frente de todas partes, los Amigos de la Gran Hermandad Blanca se levantan en todos los rumbos. Y ningún hombre puede detener la arremetida del Poder Cósmico de Cristo que deja en libertad a las Corrientes Espirituales de la Hora. No tendrán éxito si por desdicha tratan de enfrentar las corrientes de la Nueva Aurora. Además, tales individuos han de perecer bajo la Ley misma que provoca el retorno del Amor generado que ellos otorgan, o la oposición al progreso que ellos nutren. Nunca como hoy cabe decir en verdad de los Jefes Espirituales del Mundo, y de todos los nuevos canales, “por su fruto, los conoceréis”. ”

Ahora por doquier, aún más que en 1952, los canales del Infinito Padre del Amor y la Sabiduría Divinos se abren y traen a su pueblo palabras de consolación e instrucciones para los días de la catástrofe venidera. Pero la Jerarquía y los visitantes del espacio nos han asegurado que el mundo no va a terminar. ¡Muy al contrario! Se producirán muchos cambios geológicos sobre la Tierra, sí, pero es preciso reconocer en esos grandes eventos la profetizada “salvación que se acerca”.

Durante muchos años los Maestros de otros planetas en nuestro Sistema Solar y en otros Sistemas Solares y hasta en otras Galaxias han estado en comunión con los Adeptos Instructores o Maestros que residen en el planeta Tierra. Se resolvió finalmente en 1956 que las Escuelas de Misterio de la Tierra, que operan en un cuerpo espiritual con el nombre de Gran Hermandad Blanca, empezarían inmediatamente a develar algunos de sus antiguos secretos y verdades al mundo exterior. Comentado esta decisión en 1956, Aramu-Muru dijo en el Lago Titicaca:

“…en adelante no guardaremos silencio. Empero no abrimos aún nuestra senda ni nuestra entrada al profano, ni tampoco las perlas de la gran sabiduría, serán echadas a los cerdos, porque hay “cerdos” sobre la Tierra y en la Tierra. Pero el planeta no tardará en quedar limpio de ellos. No son merecedores aún de recibir la Divina Sabiduría. Nos ocupamos de los millares de corazones y almas hambrientos, y prestamos oído a su hambre y sabemos dentro de nuestro ser que esa hambre sólo puede ser saciada con el verdadero maná que proviene de nuestro Infinito Padre. No os sorprendáis si podéis oír ahora libremente las palabras de la Gran Hermandad Blanca que es la Jerarquía para todas las Hermandades de la Tierra. ¡Llegó ahora el momento de la acción! Llegó para nosotros el momento de hablar, y hablaremos, porque estamos allanando diligentemente el camino para que Sus pasos sean oídos en todo el mundo. El Reino ya no está cerca, el Reino está aquí, y El ha de manifestarse pronto a todos los hombres. Hemos esperado este tiempo con ansiedad a lo largo de los siglos. ¿No es acaso el momento de regocijarse aun cuando sobrevenga una catástrofe en el mundo? Pero mediante esta purificación catastrófica el hombre heredará la divinidad. Buscad en las colinas la salvación que se acerca. No desesperéis por causa de la catástrofe, sino contempladla como un agente de Iluminación y belleza. “Todo será hecho nuevo” como está escrito. ¡Sólo quedará la Verdad!”.

“En adelante todos los Retiros y Santuarios, las Escuelas de Misterio, los Shan-Gri-Las de la Gran Hermandad Blanca trabajarán en un contacto más estrecho y abrirán sus puertas a aquellos que están prontos para la Senda de la Luz. Sus lugares secretos de escondite serán revelados, pero solamente a los Estudiantes de Vida que permanecen en Su Luz. Los Retiros Interiores han sido, en verdad, un misterio para el mundo exterior; han obrado en secreto para que la humanidad supersticiosa e ignorante no se volviera contra ellos y los destruyera. Han conservado el antiguo y arcano conocimiento para que el Remanente heredase el legado Espiritual en el momento del Nuevo Amanecer. Ya ha sonado la trompeta; oímos a lo lejos los apagados sonidos de la Séptima Trompeta. ¡Las huestes de ángeles han proferido su llamamiento y ahora nos daremos a conocer!”.

Los Maestros y Hermanos del espacio ayudarán al hombre en la Tierra después de la catástrofe, pero no impedirán el desastre. En el periodo posterior a la catástrofe aterrizarán en gran número, y es su idea ponerse en contacto con los Retiros de la Gran Hermandad Blanca donde el Remanente se ha de reunir. Debido a los cataclismos que tendrán lugar en Oriente, los Estudiantes de Vida son orientados hacia la América del Sur, donde en las montañas de los Andes está situado el Nuevo Foco Mundial de Iluminación. Por lo tanto, prosiguen los llamamientos para “que entre ellos venga Mi pueblo”. Los Retiros Interiores han de hablar ahora a través de sus muchos canales para que las Ovejas del Rebaño puedan oír el Llamamiento.

La Hermandad de los Siete Rayos trabaja al presente en estrecho contacto con la Hermandad del Monte Shasta en California, la Hermandad del Teton Real, en el Oeste de los EE.UU., la Hermandad de la Vestidura de Oro en la India, y muchas otras Hermandades y Ordenes. Claro es que la cooperación es completa con todos los miembros de la Jerarquía de la Gran Hermandad Blanca.

El conocimiento que sólo estaba reservado a los iniciados, es ahora impartido directamente a los individuos que están fuera de los Retiros Interiores, y los hombres, las mujeres y los niños de todas las razas se reunirán en esos Retiros y celebrarán un Gran Congreso Espiritual y Filosófico. La nueva tierra profetizada saldrá, en verdad, de su pralaya y se unirá con la Jerarquía de la Tierra y las Estrellas y será la guía del Remanente que ha de permanecer en la Tierra en los días venideros.

LA ANTIGUA ORDEN DE AMATISTA


La Tierra está entrando ahora en las vibraciones del Séptimo Gran Rayo. Este es el Rayo violeta o amatista (púrpura), de ahí el nombre de Orden de Amatista.

Como nuestro mundo está bañado en la frecuencia violeta, sólo la Verdad podrá existir; toda falsedad desaparecerá espontáneamente. Aquello que había cegado los ojos de los hombres, a la realidad, se desvanecerá ante el Puro Fuego Violeta, como la bruma se desvanece antes del amanecer.


La palabra amatista proviene de amethystos, palabra griega que significaba la cura o remedio para la ebriedad, y por cierto, ¿acaso no es verdad? El rayo violeta amatista probará ser en sus aspectos purificadores una cura para la ebriedad de la Tierra, un remedio para sus males. No quiere decir que la Orden de Amatista va a salvar al mundo de sí mismo, sino que la Orden, obrando en la Vibración del Séptimo Rayo tendrá suma importancia en los días venideros para todos los estudiantes de la verdad.

En todos los Retiros diseminados por el mundo se encuentran varias Ordenes antiguas. Entre las Ordenes más antiguas en la Tierra están:

la Orden de Melquizedec

la Orden de los Esenios

la Orden de la Cruz de Esmeralda

la Orden de Amatista

la Orden Fraternitas Rosae Crucis o de la (Fraternidad) de los Rosacruces

la Orden de la Mano Roja

Más recientes son:

la Orden del Monte Carmelo y

la Orden del Santo Grial.

Todos los miembros de la Hermandad de los Siete Rayos pertenecen a la Orden de Amatista, que es muy antigua, pero que ha cobrado gran importancia hoy porque su vibración emerge en la escena mundial en la forma del Séptimo Rayo de Vida. El Arcángel Miguel del Sol, el Ser trascendente que es el Arcángel de la Protección, es el Guardián de los miembros de esta Orden, y también de la Hermandad de los Siete Rayos y de todos los Retiros Exteriores y Santuarios.

La individualidad del hombre está bajo la dirección de los grandes Siete Rayos de la Vida, y siempre es guiado por las poderosas fuerzas que obran dentro de esos Rayos. Todos nosotros entramos en la Vida consciente en uno de esos Rayos, y toda nuestra experiencia de Vida sufre la influencia del Rayo por el cual hemos descendido. En las Escrituras Santas, los Siete Rayos son llamados los “siete espíritus ante el Trono”.

el Primer Rayo es el camino de la Dirección

el Segundo Rayo es el camino de la Educación

el Tercer Rayo es el camino de la Filosofía

el Cuarto Rayo es el camino de las Artes

el Quinto Rayo es el camino de la Ciencia

el Sexto Rayo es el camino de la Devoción

el Séptimo Rayo es el camino de la Ceremonia

Los Colores Esotéricos de los Rayos son:

1) Rojo

2) Azul Claro

3) Verde

4) Amarillo

5) Indigo

6) Rosa

7) Violeta

Tiene su importancia observar que la Hermandad no es llamada: Hermandad del Séptimo Rayo. Se la designa en plural: Hermandad de los Siete Rayos. Cabe preguntarse: Si la hermandad está trabajando con la Orden de Amatista, que es el Séptimo Rayo, ¿por qué se le dio un nombre que incluye a todos los Rayos de Vida? Esta es una pregunta acertada, pero es preciso recordar que ya hemos dicho que cada Estudiante de Vida en el Monasterio debe tejer un tapiz que simbolice la Vida Espiritual de la Hermandad. Y cada Estudiante debe realizarlo tejiendo su propio Rayo como si fuera un solo hilo en toda la tela del tapiz. Resulta que al terminar el trabajo los Rayos de todos los Estudiantes quedan combinados; el tapiz espiritual de la Hermandad de Vida es suave, armonioso y vibrante, porque cada uno de los Grandes Siete Rayos de Vida halla en él su lugar en correcta correspondencia con cada uno de los otros Rayos.

Este tapiz es más que una expresión o representación simbólica, porque en el curso de las Ceremonias en el Templo de la Iluminación y el Disco Solar de Oro en la Hermandad, hay un tapiz literal colgado en la pared sobre el Altar de la Pura Luz Maxin, la Llama de la Iluminación. Las escenas representadas en ese tapiz cambian según los pensamientos, acciones y hechos de los miembros de la Hermandad. Si en el Monasterio todo no está en armonía física, mental y espiritual, aparece inmediatamente en el tapiz, y la escena retrata simbólicamente dicha condición. Es la Hermandad de los Siete Rayos porque la esencia de todos los Siete se utiliza conjuntamente para lograr la Iluminación de la Humanidad mediante la Llama Iluminadora. Desde luego, todos los otros Retiros Interiores están trabajando también bajo los Siete Rayos, pero en lugar de mezclarlos todos en una sola fuerza, operan más bien bajo un Rayo específico. De este modo, la Hermandad o Foco de Sabiduría del Lago Titicaca es única. Hemos mencionado antes que la Hermandad de los Siete Rayos es también conocida como la Hermandad de la Iluminación. Esto se debe a varias razones, de las cuales la principal es que el Lago Titicaca es el Foco de la Llama de Iluminación. El Señor Muru se refirió a este particular el 20 de Julio de 1957 al decir:

“Por muchas, muchas edades hemos guardado y, sustentado el Foco de la Llama de Iluminación que tanto nosotros como vosotros honramos esta noche. Alienta ver que entre los más adelantados unos pocos de la raza hallaron el camino que los condujo al corazón de las Montañas de los Andes donde mora la Llama. En el futuro, cuando los precursores espirituales hayan allanado las sendas emocionales, mentales y etéricas que llevan hacia el Retiro Místico, más y más miembros de la humanidad llegarán a ser físicamente conscientes de la irradiación espiritual que es mantenida dentro de las Montañas de los Andes, y veréis que todos aquéllos que por muchos años se han aferrado al deseo de entrar en la gran Cordillera de los Himalayas, orientarán su peregrinaje espiritual hacia el Oeste”.

La Orden de Amatista es una Orden Iluminista de los Esenios, en la que todos los miembros siguen la manera de vida de dichos religiosos.

El Poderoso Maestro Saint Germain (Ragoczy), como Chocan del Séptimo Rayo, es el Maestro o Jefe Espiritual de la Orden de Amatista.
Fuente: cronicasubterranea.blogspot.com

OVNIS en Pacho, Colombia historias de GIPMO


OVNIS EN PACHO, COLOMBIA              

Semana Santa en Pacho Al norte de Bogotá, Colombia, tras las crestas que conforman esta Sabana está Pacho, es un viejo pueblo de origen Muisca, frontera contra los caribes; .
Lo quebrado del terreno, la violencia y otras cosas no la hacen muy rentable pero se hace el deber de disfrutar y añorar, que es buen descanso para el alma
Las tome el Sábado Santo, antes de desayunar... pero solo cuando las baje al computador fue cuando percibí realmente los "objetos".. porqué acaso usted también ve esas luces..?
En dirección oriente- occidente al mirar la foto con detalle de ve este este primer objeto
Segundos después el objeto "A" ha avanzado y aparece un nuevo objeto "B"
Las luces eran ámbar y se movían como los "objetos" arriba del perfil de la montaña 

El Cajas: un enclave mágico -historias de GIPMO



HISTORIAS DEL GRUPO G.I.P.M.O                                                  

                                                             El Cajas un enclave mágico



El Parque Nacional Cajas se encuentra ubicado a 35 kilómetros de la ciudad de Cuenca (Ecuador). Su protección es responsabilidad de la M. I. Municipalidad de Cuenca.

Hay dos posibles orígenes de la palabra “cajas”.

El primero asegura que el Parque toma el nombre de la palabra quechua "caxas", que significa “frío”. La segunda dice que se debe a la apariencia semejante a “cajas” en la formación geológica reinante en la zona, en la que se encuentran las lagunas.

El Cajas es una zona ampliamente deportiva y recreacional. Pueden practicarse varios deportes como son la: pesca deportiva, caminatas, ciclismo de montaña. Además de esto, la zona se presta para la fotografía y las actividades de camping.

El lugar está conformado por 28.000 hectáreas, en donde se asientan más de 230 lagunas de diferentes tamaños. Estas lagunas controlan y regulan los pequeños cauces de los riachuelos a través de su drenaje, dando lugar a ríos como son: el Tomebamba, Mazán Yanuncay y Migüir. Cuenca depende de estos ríos para su abastecimiento diario.

La belleza de la zona contrasta con lo enigmático de la misma. No han sido pocos los testimonios que hablan de extrañas esferas surcando los diferentes puntos de esta geografía.

 
Los turistas que visitan el área se ven en ocasiones sorprendidos por extraños fenómenos luminosos en la parte alta de El Cajas. Formaciones de esferas de luz que se desplazan con movimientos inteligentes, como escudriñando la zona.

En una ocasión me contaban unos amigos, que viajaron a ese maravilloso lugar a acampar, los avistamientos de los que fueron testigos a eso de las 2 am, cuando el frío calaba hondo en los huesos y el chocolate caliente era un compañero fiel y oportuno.

Mi amigo, al que llamaré Carlos, me contó lo que en aquellas horas se hizo presente en tan remoto paraje.

El testimonio, recogido en el año 1995, es el siguiente:

“Eran las 2 de la madrugada de un sábado interesante. Estaba haciendo un frío demasiado intenso, así que decidimos preparar otra taza de chocolate para todo el grupo, que lo conformaban cinco personas, incluyéndome.

-Estábamos en esos menesteres –continúa Carlos- cuando, al salir a echar una mirada fuera de la tienda para inspeccionar la zona y controlar nuestra estadía allí, pude ver a unos metros del suelo una luz, no podría precisar su distancia, pero calculo que se encontraba a unos 100 metros de nuestra ubicación. Las dimensiones podrían ser pequeñas, calculo que unos dos metros o un poco más de diámetro. Era esférica y muy luminosa. Estaba posada sobre una pequeña loma e iluminaba la misma con gran intensidad.

Estaba maravillado con lo que veía que acerté a decir al resto que salga a observar aquello. Los demás también pudieron ver las maniobras de esa “máquina”, porque sin duda era una, una máquina tripulada. Yo no soy muy creyente en eso de los OVNIS y cosas así, pero eso, sin lugar a dudas, no pertenecía a nuestro planeta.

Estábamos con la vista clavada en esa esfera de luz, cuando de pronto se desplazó de una manera zigzagueante y ascendente unos metros más sobre el suelo y terminó por dispararse hacia las nubes a una velocidad que asombró. La perdimos de vista”.

Así describe Carlos su fascinante encuentro con lo desconocido. Una imagen que lo dejó marcado por muchos años.

Son varias las descripciones sobre estos fenómenos luminosos. Se dice que en ocasiones aparecen luces solitarias, pequeñas y de color amarillo intenso, proyectando un gran resplandor sobre el terreno. En otras ocasiones se ven acompañadas, formando conjuntos de varias luces (en ocasiones hasta 6), las mismas que recorren la zona y terminan desapareciendo.

Las altas horas de la noche son momentos propicios para su observación, esto junto con la ubicación exacta que se elija, conforman el lugar preciso y el momento apropiado para ser testigos de algo fuera de lo normal.

Cabe mencionar un dato adicional, a manera de inciso. Existen crónicas de antaño que hablan de misteriosos “zumbidos” acompañados de manifestaciones luminosas sobre los páramos. Extraños sonidos como producidos por abejas y la posterior manifestación de la fuente que los produce, al parecer foo-fighters, que son: pequeños bólidos luminosos de dimensiones oscilantes entre los 15 y 45 cm de diámetro, provistos de una luminosidad intensa, cuyo color varía entre el naranja y el amarillo. Sin duda unos avistamientos intrigantes.

En varios casos clásicos en el mundo y en épocas recientes se habla de estos misteriosos “zumbidos”, algunos acompañados de detonaciones impactantes, que preceden a la aparición de extrañas luminarias inteligentes que persiguen a quienes elijan. Incluso en varios sucesos acontecidos por todo el planeta, se habla de verdaderas persecuciones a autos por parte de estos “artefactos teledirigidos”.

Existen habitantes en la zona de El Cajas que han escuchado, de los labios de varios turistas, varias historias que ellos definen como “difíciles de creer”.

Por ejemplo, en una ocasión, un turista aseguró haber presenciado, cuando estaba acampando en un lugar descampado y en altas horas de la noche, un destello de luz que lo desarmó totalmente. El destello era impresionante, lo iluminó todo. Lo que terminó desestabilizando al testigo era que, la zona carecía de accesos vehiculares y tampoco había casas cerca. El destello era imponente, lo que le impulsó a salir de su tienda de campaña, acompañado de su amigo y la novia de éste. Al salir no llegaron a ver nada. La zona estaba tranquila y la oscuridad reinaba por donde se dirija la vista.

El caso pasó a un olvido momentáneo. Regresaron a su tienda de campaña cuando, segundos después de acomodarse para una plática sobre lo observado, escucharon algo que les llenó de asombro, lo definieron como un “zumbido leve”, como el efectuado por las abejas fuera de su panal. Parecían cientos de abejas que les rodeaban. Terminaron por esperar y ver si eso se esfumaba, como el caso del destello. En esos momentos estaban seguros de que algo extraño pasaba afuera y que lo del destello no fue una simple alucinación. De pronto, como llegó, terminó por desaparecer. Esperaron unos minutos para ver si algo más ocurría pero no fue así.

Pasados unos considerables minutos salieron al descampado y escudriñaron la zona para descubrir al causante de esos extraños fenómenos. No lograron ver nada, sin embargo su compañero y su novia si lograron avistar algo a la distancia. Se trataba de una luz. Al parecer llevada dirección E-O, es decir, que minutos antes había pasado por sus cabezas, pero jamás la pudieron ver cuando salieron a inspeccionar. Pero allí estaba, alejándose de su ubicación.

Luces misteriosas, “zumbidos” de naturaleza desconocida, y destellos que iluminan los agrestes campos del páramo y las tiendas de campaña de turistas y aficionados al camping, son las cualidades que posee la zona de El Cajas. Fenómenos que han venido despertando curiosidad y asombro en quienes se han visto sorprendidos por las acometidas de estos extraños sucesos luminosos.

Sin duda El Cajas se ha convertido en un enclave mágico más en el mundo. Un lugar que destila misterio y magia.

Por Esteban Coronel
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Nambija-historias de GIPMO


 HISTORIAS DEL GRUPO G.I.P.M.O                      
                                                          Nambija                                                       


Las minas auríferas de Nambija están ubicadas en la provincia de Zamora Chinchipe (a pocos kilómetros de la ciudad de Zamora), en el caserío del mismo nombre.

Este pequeño caserío dio morada a una serie de quiméricos sucesos de índole paranormal que minaron los nervios de los habitantes que, impávidos y otros sobrecogidos, veían como, luces de naturaleza desconocida se desplazaban por las oquedades que permitían el acceso a las numerosas minas del sector.

En 1983, cuando Cristóbal (un amigo muy querido) trabajaba de minero, se dieron las manifestaciones luminosas más interesantes:

-Pequeñas esferas de luz (el tamaño oscilaba aparentemente entre los 50 cm y 1 m de diámetro), de color rojo amarillento, sobrevolaban el caserío en actitud anárquica, pero manteniendo una formación impecablemente simétrica. Eran varias; en el orden de 5 o 6; siempre raudas en su vuelo, el mismo que terminaba cuando desaparecían volando velozmente hacia las alturas, desapareciendo entre las nubes.

-Extrañas sensaciones -como el estar siendo vigilados por ojos invisibles- se percibían desde puntos determinados de la zona. Esta característica del fenómeno era captada por pocos. La mayoría de testigos únicamente eran víctimas de los avistamientos de las esferas de luz.

-Sonidos extraños, como los producidos por un corto circuito, y pequeñas explosiones, cuyo origen, se cree que se daba en las alturas.

-Luces formando círculos en el firmamento y cambiando de posición, alternándose unas con otras; pequeños fogonazos avistados desde tierra, los mismos que iluminaban parte del caserío intensamente; ladridos prolongados de toda la jauría del sector… Los perros callejeros se veían continuamente inquietos, ladrando con la mirada perdida, en actitud contemplativa.

Cabe mencionar que estos curiosos hechos bordearon los años: 1981, 1982…, hasta 1986 aproximadamente. En los años posteriores el fenómeno inició un proceso menguante que terminó diseminándolo en el tiempo; llegando a desaparecer definitivamente luego del año 86.

Estos fueron algunos de los fenómenos que, de una u otra forma, llegaron a golpear los mermados nervios de los habitantes de este pequeño enclave, posicionado en un sector privilegiado del Ecuador. Sucesos que los habitantes de Nambija fotografiaron con sus retinas, manteniendo el fenómeno nítido en el baúl de sus recuerdos. 
 
Por Esteban Coronel
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Las Antorchas del Diablo-historias de GIPMO

Historias del grupo GI.P.M.O                        http://gipmo.blogspot.com
Las Antorchas del Diablo

 

Retrocedamos, una vez más, a esos años mozos sobre tierras azuayas. Dirijamos nuestra atención a ese periodo comprendido entre las décadas 60´s, 70´s y 80´s, en donde era casi habitual sentirse inmerso en ambientes desbordantes de fenómenos curiosos y hechos que, hasta el día de hoy, conforman las amarillentas páginas de la historia de la Cuenca de antaño.

Así como el caso de los gagones, en la Cuenca antigua se han dejado apreciar un sinnúmero de manifestaciones ilógicas que han dejado una huella imborrable en sus testigos; fieles espectadores de las escenas más rocambolescas y truculentas jamás vividas.

Uno de esos fenómenos o hechos que marcaron la ruta del misterio por estos lares es el de “Las Antorchas del Diablo”. Este fenómeno –como el extenso listado de sucesos misteriosos que han confluido dentro de esta misma casuística- ha sido muy común en lugares periféricos de la ciudad; pero, no solamente ha sido evidente dentro y fuera de la urbe cuencana de aquellos años, también en poblados cercanos a ella, como son: Gualaceo, Azogues, Girón, Yunguilla, etc.

El fenómeno podría describirse de la siguiente manera:

-Manifestaciónes –comunmente visibles en sitios apartados de zonas pobladas- de lenguas de fuego (de ahí viene la designación, moldeada bajo el apelativo de “antorchas del diablo”), que aparecían de la nada y recorrían ciertos palmos sobre los terrenos, permaneciendo inmóviles hasta que llegaban a desaparecer introduciéndose en algún peñasco o montículo de tierra. En otras ocasiones simplemente se desplazaban hasta difuminarse conforme avanzaban en su ruta.

-Casi siempre han sido descritas como: lenguas de fuego, las mismas que no emitían chispas, como sería lo habitual en el avistamiento de este tipo de fenómenos incandescentes. Más bien poseían uniformidad en su contorno, siendo comparadas a “serpientes” de fuego –por su semejanza en la forma a este tipo de ofidios-, cuyas trayectorias sobre parcelas o caminos tenían una duración limitada, siendo de pocos segundos hasta algunos minutos en ocasiones.

Yunguilla ha sido una zona privilegiada del Austro ecuatoriano en este tipo de manifestaciones; es así como desde el año 1982 a 1984, se han registrado interesantes testimonios sobre “fuegos” que hacían sus travesías sobre las moliendas de caña de azúcar del sector (dicho zumo es muy utilizado para la preparación del tradicional guarapo, al que se le suele adicionar licor de punta para obtener una bebida alcohólica muy dulce); posterior a eso se llegaban a extinguir luego de realizar movimientos vertiginosos.

Estas luminarias han sido asociadas a la antorcha que portaría el maligno porque, en varias ocasiones, éstas han llegado a perseguir a sus víctimas por los pastizales con el objetivo, según se dice, de causarles sustos de muerte y provocarles estragos psicológicos, objetivo que, únicamente, perseguiría el mismísimo demonio, decían.

De igual manera resulta sorprendente los numerosos avistamientos de estas luces por el tramo vial que conecta Cuenca con el sector de El Descanso (ubicado a 15 minutos de dicha ciudad y asentada en la vía que comunica los poblados de Azogues, Gualaceo, Biblián, entre otros), en donde han sido reportados varios encuentros con luminarias salidas de la nada, las mismas que, por azares del destino, han llegado a manifestarse justo en el momento en el que una o varias personas transitaban por aquellos pagos. Cruzando la vía, ó, simplemente deslizándose entre los árboles que tapizan este bello paisaje, se lograban verlas, emitiendo destellos de corta duración y, al poco rato, desapareciendo por la espesa maleza.

El mismo fenómeno se dio por otros agrestes lugares en donde el destino enigmático fijó, nuevamente, su huella. Esta vez sobre el tramo de la vía, previa a la entrada a Gualaceo, en donde pequeñas luces (algunos lo describen como el fuego que produce una vela) deambulaban por los terrenos cambiando de intensidad a cada palmo que lograban cubrir. “A veces se les veía más encendidas y vivas que en otras ocasiones, incluso había momentos en los que cambiaba de intensidad de una manera intermitente: se apagaba, se encendía, se volvía a apagar…, y así”, aseguraban quienes se habían enfrentado a esa clase de avistamientos.

Resulta interesante y oportuno hacer hincapié en un hecho sobrenatural desarrollado por estas mismas tierras, en donde testigos y moradores habrían llegado a observar la secuencia de materializaciones que habrían descrito algunas aves, tales como: gallinas, gallos, pollos, y hasta huevos. Estos animales habrían tenido una inusual característica: su brillantez extrema; llegando a deslumbrar como el oro bruñido. Estas criaturas sobrenaturales habrían tenido, como escenario habitual para su observación, el interior de las casas de los pobladores de este rincón azuayo. Entidades que salían a la luz, muy parsimoniosamente, de entre los enseres domésticos, para terminar desapareciendo al atravesar algún muro o pared cercana.

El asombro no se hacía esperar, dejando a las víctimas de estos episodios inauditos, con sus rostros desencajados. Se menciona algunos intentos por intentar atraparlos, pero, para sorpresa de sus captores, éstos terminaban esfumándose a pocos pasos de ser alcanzados.

Estos hechos sobrenaturales han sido harto frecuentes por las lejanas fechas que mencioné al inicio de este artículo. Como si aquellos años hubieran sido los decisivos para que estos quiméricos acontecimientos lleguen a producirse y evidenciarse en toda su dimensión.

Retrocedamos, una vez más, a esos años mozos sobre tierras azuayas. Dirijamos nuestra atención a ese periodo comprendido entre las décadas 60´s, 70´s y 80´s, en donde era casi habitual sentirse inmerso en ambientes desbordantes de fenómenos curiosos y hechos que, hasta el día de hoy, conforman las amarillentas páginas de la historia de la Cuenca de antaño.




Así como el caso de los gagones, en la Cuenca antigua se han dejado apreciar un sinnúmero de manifestaciones ilógicas que han dejado una huella imborrable en sus testigos; fieles espectadores de las escenas más rocambolescas y truculentas jamás vividas.




Uno de esos fenómenos o hechos que marcaron la ruta del misterio por estos lares es el de “Las Antorchas del Diablo”. Este fenómeno –como el extenso listado de sucesos misteriosos que han confluido dentro de esta misma casuística- ha sido muy común en lugares periféricos de la ciudad; pero, no solamente ha sido evidente dentro y fuera de la urbe cuencana de aquellos años, también en poblados cercanos a ella, como son: Gualaceo, Azogues, Girón, Yunguilla, etc.




El fenómeno podría describirse de la siguiente manera:




-Manifestaciónes –comunmente visibles en sitios apartados de zonas pobladas- de lenguas de fuego (de ahí viene la designación, moldeada bajo el apelativo de “antorchas del diablo”), que aparecían de la nada y recorrían ciertos palmos sobre los terrenos, permaneciendo inmóviles hasta que llegaban a desaparecer introduciéndose en algún peñasco o montículo de tierra. En otras ocasiones simplemente se desplazaban hasta difuminarse conforme avanzaban en su ruta.




-Casi siempre han sido descritas como: lenguas de fuego, las mismas que no emitían chispas, como sería lo habitual en el avistamiento de este tipo de fenómenos incandescentes. Más bien poseían uniformidad en su contorno, siendo comparadas a “serpientes” de fuego –por su semejanza en la forma a este tipo de ofidios-, cuyas trayectorias sobre parcelas o caminos tenían una duración limitada, siendo de pocos segundos hasta algunos minutos en ocasiones.




Yunguilla ha sido una zona privilegiada del Austro ecuatoriano en este tipo de manifestaciones; es así como desde el año 1982 a 1984, se han registrado interesantes testimonios sobre “fuegos” que hacían sus travesías sobre las moliendas de caña de azúcar del sector (dicho zumo es muy utilizado para la preparación del tradicional guarapo, al que se le suele adicionar licor de punta para obtener una bebida alcohólica muy dulce); posterior a eso se llegaban a extinguir luego de realizar movimientos vertiginosos.




Estas luminarias han sido asociadas a la antorcha que portaría el maligno porque, en varias ocasiones, éstas han llegado a perseguir a sus víctimas por los pastizales con el objetivo, según se dice, de causarles sustos de muerte y provocarles estragos psicológicos, objetivo que, únicamente, perseguiría el mismísimo demonio, decían.




De igual manera resulta sorprendente los numerosos avistamientos de estas luces por el tramo vial que conecta Cuenca con el sector de El Descanso (ubicado a 15 minutos de dicha ciudad y asentada en la vía que comunica los poblados de Azogues, Gualaceo, Biblián, entre otros), en donde han sido reportados varios encuentros con luminarias salidas de la nada, las mismas que, por azares del destino, han llegado a manifestarse justo en el momento en el que una o varias personas transitaban por aquellos pagos. Cruzando la vía, ó, simplemente deslizándose entre los árboles que tapizan este bello paisaje, se lograban verlas, emitiendo destellos de corta duración y, al poco rato, desapareciendo por la espesa maleza.




El mismo fenómeno se dio por otros agrestes lugares en donde el destino enigmático fijó, nuevamente, su huella. Esta vez sobre el tramo de la vía, previa a la entrada a Gualaceo, en donde pequeñas luces (algunos lo describen como el fuego que produce una vela) deambulaban por los terrenos cambiando de intensidad a cada palmo que lograban cubrir. “A veces se les veía más encendidas y vivas que en otras ocasiones, incluso había momentos en los que cambiaba de intensidad de una manera intermitente: se apagaba, se encendía, se volvía a apagar…, y así”, aseguraban quienes se habían enfrentado a esa clase de avistamientos.




Resulta interesante y oportuno hacer hincapié en un hecho sobrenatural desarrollado por estas mismas tierras, en donde testigos y moradores habrían llegado a observar la secuencia de materializaciones que habrían descrito algunas aves, tales como: gallinas, gallos, pollos, y hasta huevos. Estos animales habrían tenido una inusual característica: su brillantez extrema; llegando a deslumbrar como el oro bruñido. Estas criaturas sobrenaturales habrían tenido, como escenario habitual para su observación, el interior de las casas de los pobladores de este rincón azuayo. Entidades que salían a la luz, muy parsimoniosamente, de entre los enseres domésticos, para terminar desapareciendo al atravesar algún muro o pared cercana.
El asombro no se hacía esperar, dejando a las víctimas de estos episodios inauditos, con sus rostros desencajados. Se menciona algunos intentos por intentar atraparlos, pero, para sorpresa de sus captores, éstos terminaban esfumándose a pocos pasos de ser alcanzados.


Estos hechos sobrenaturales han sido harto frecuentes por las lejanas fechas que mencioné al inicio de este artículo. Como si aquellos años hubieran sido los decisivos para que estos quiméricos acontecimientos lleguen a producirse y evidenciarse en toda su dimensión
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Por Esteban Coronel